Por Pablo Testa

1.               A modo de presentación

Juan José Saer es uno de los mayores escritores argentinos, al mismo tiempo que de los menos conocidos de estos “grandes” fuera del ambiente literario. Contemporáneo al “boom”, no fue parte de él (ni le importaba serlo). Vivió en Santa Fe y luego se mudó a París, Francia, desde el 68 hasta su muerte en 2005. Autor de varias novelas (Cicatrices, El entenado) textos teóricos (El concepto de ficción), cuentos (La Mayor) y un libro de poemas al que denominó El arte de narrar. Según la crítica literaria y ensayista Beatriz Sarlo, Saer es el gran escritor de la segunda mitad del siglo XX argentino1.

2.               El “boom” y el rol de la literatura latinoamericana. El colonialismo y la literatura universal

A partir de “La selva espesa de lo real” y “Una literatura sin atributos”, dos capítulos de El concepto de Ficción (1997), Saer nos permite pensar una concepción del rol del escritor y de la literatura latinoamericana distinta a la habitual oposición entre el escritor comprometido en su literatura y el escritor abstraído del mundo.

En “La selva espesa de lo real” Saer ironiza sobre el lugar en el que se quiere encasillar a los escritores latinoamericanos.

Para Saer, la novela es una forma narrativa de un momento histórico, adoptado por una clase social (la dominante, la burguesía) como medio de relatar la historia, su historia. Lo que Saer define como historicidad, “su visión realista del mundo”. A partir de esta base, critica a quines pretenden el uso único y obligatorio para los escritores de América Latina de la novela como un arma contra la sociedad burguesa (una concepción que se puede ligar a la del realismo artístico de la época stalinista de la Unión Soviética).

Una primera lectura puede aparentar una crítica a la novela política. Nada de eso. En La pesquisa (una de sus novelas), se dice: “De esa casa habían desaparecido varios años antes, sin dejar literalmente rastro, el Gato y Elisa (…) eran tiempos de terror y de violencia”2. Su novela Nadie, Nada, Nunca trata sobre la desaparición de caballos en la época de la dictadura como una clara metáfora de los desaparecidos.

La crítica de Saer apunta a quienes quieren encerrar a la novela latinoamericana en los marcos de lo autóctono. Ya Juan Rulfo (México, 1917-1986) había atravesado dialécticamente esto en Pedro Páramo (1955), una novela que parte de localismos para pasar a lo universal.

Este latinoamericismo tiene una cara reversa en el “boom editorial”. “La tendencia de la crítica europea a considerar la literatura latinoamericana por lo que tiene de específicamente latinoamericano me parece una confusión y un peligro (…) y contribuye a confinar a los escritores en el gueto de la latinoamericanidad”3. Para Saer, Europa y Estados Unidos se apoyan en esta concepción para guardarse para sí los grandes temas de la humanidad y dejar a América Latina los menores. Así, “El nacionalismo y el colonialismo son así dos aspectos de un mismo fenómeno” El rol del escritor latinoamericano es sólo limitarse a escribir una historia que afuera será tomada como una mitología, cual la griega. Esto es lo que Saer define como “vitalismo” “verdadera ideología de colonizados”. El cliché, el realismo mágico, son formas que remiten al hombre latinoamericano como un “buen salvaje” del relativismo cultural. Estructuras literarias construidas por autores como expresión literaria, se vuelven cliché al servicio del negociado capitalista de las editoriales que buscan estancarlas como únicas expresiones literarias válidas de América Latina.

Saer remarca en “Una literatura sin atributos” que los grandes escritores latinoamericanos (Vallejos, Borges, Huidobro, Felisberto Hernández) son en su mayoría casi desconocidos en Europa.

“No escribo para exhibir mi pretendida argentinidad (…) No hablo como argentino sino como escritor” dice Saer. En su novela La pesquisa va a tomar un género típicamente inglés, el policial, no para adaptarlo a la Argentina, sino para narrarlo desde Buenos Aires pero situándolo en París, Francia. Será una historia contada y re-contada para ser marco de una concepción literaria propia de Saer sobre lo verosímil.

Saer no sólo va a tomar al policial, sino también va a traer al presente la historia griega de Helena y la Guerra de Troya, a través del escrito “En las tiendas griegas” que aparece en La pesquisa. Así como Borges, Saer se inscribe a sí mismo no en la literatura latinoamericana, sino en la tradición de la Literatura Universal (la de toda la humanidad). Lo mismo sucede con su gran novela El entenado.

El tema elegido por Saer no es propio de lo latinoamericano sino de la literatura: la posibilidad de narrar la realidad, ligado al concepto de verosímil, lo real en el marco propio de lo literaria. El concepto de verdad esta ligado íntimamente al de la narración. Lo verosímil es real dentro de lo literario, independiente de la realidad objetiva o externa a él.

3.               Escritor y Política

Frente a la relación escritor y política, Saer va a afirmar que el segundo riesgo del latinoamericanismo es el “voluntarismo, que considera a la literatura como un instrumento inmediato de cambio social”4. Frente a esta posición mecanicista, la respuesta de Saer es un baño de realidad y de materialismo histórico: “Es evidente que el terrorismo de Estado, la explotación del hombre por el hombre, el uso del poder político contra las clases populares y contra el individuo exigen un cambio inmediato y absoluto de las estructuras sociales; desgraciadamente, no es la literatura la que podrá realizarlo”. La conclusión es fulminante: “Los problemas latinoamericanos son de orden histórico, político, económico y social y exigen soluciones precisas con instrumentos adecuados. Desplazarlos a la praxis singular de la literatura implica, necesariamente, ingenuidad, oportunismo o mala conciencia”.

“La narración es una praxis que al desarrollarse segrega su propia teoría (…) La obra de un escritor tampoco debe definirse por sus intenciones, sino por sus resultados”. La teoría literaria va a ser una consecuencia de la praxis narrativa, no un preconcepto construido. Estas citas define de la mejor manera la concepción literaria de Saer.

La posición de Saer frente a la literatura rescata al escritor del encierro en el que se le quiere colocar, lo eleva posibilitándole los temas de toda la historia de la humanidad y los que no, los ficcionales, no ya sólo los de su tierra. “La novela es sólo un género literario; la narración, un modo de relación del hombre con el mundo”.

4.               A modo de conclusiones

Al mismo tiempo, que reposiciona al autor, la concepción de Saer redobla su responsabilidad. Su compromiso con lo social no es una obligación, sino una elección. Una elección que, por lo tanto, implica una reflexión sobre su lugar social y el mundo que lo rodea. Una toma de conciencia política.

El rol transformador del hombre de letras no estará en el ámbito de la literatura sino, como el resto de los hombres, en el de la praxis, la unión de la teoría y la práctica. La conciencia política del escritor debe llevarlo a la toma de posiciones prácticas, como lo hicieron, en distintos momentos y con distintos posicionamientos, Maiakovski en la Revolución Rusa y Rodolfo wlash junto a la cubana y posteriormente en el peronismo.

Saer remarca las condiciones históricas de explotación capitalista, “la explotación del hombre por el hombre” (que es la definición histórica del marxismo sobre el sistema capitalista) y sus miserias. Pero agrega que su superación no pasa por la literatura, sino por transformaciones concretas, reales, por “el cambio absoluto de las estructuras sociales”.

El rol político del escritor no pasa entonces por un ultimátum en el compromiso político de sus obras (más cercano como ya dijimos al regimentador realismo soviético), sino por el compromiso militante. Esa línea permite romper el aislamiento individual del “intelectual comprometido” y plantear la necesidad de la organización colectiva y política del escritor como trabajador de la cultura, como parte de una organización más general, ligada a la perspectiva que Saer describe con una gran claridad.

Notas:

1. Sarlo, Beatriz, Los 7 locos – Beatriz Sarlo sobre Juan José Saer en https://www.youtube.com/watch?v=ROhFEXmP7vU

2. Saer, Juan José. La Pesquisa. 2014. Editorial Planeta. Buenos Aires.

3. Todas las citas pertenecen a Saer, Juan José, El concepto de ficción, Ed.Ariel salvo que se especifique lo contrario

4. “Inmediato” está resaltado en bastardilla en el original.

Bibliografía

Saer, Juan José. El concepto de ficción (1997)

Sarlo, Beatriz, Los 7 locos – Beatriz Sarlo sobre Juan José Saer en https://www.youtube.com/watch?v=ROhFEXmP7vU

Novelas mencionadas:

Saer, Juan José, Nadie, nada, nunca

Saer, Juan José, La pesquisa

Saer, Juan José, El entenado

 

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