Literatura del desierto

(no siempre de las piedras sale agua)

Un libro que relata el crecimiento de un joven de ciudad en una zona rural del sur Estados Unidos de principios del siglo XX.

Por Pablo Testa

 Resultado de imagen para Capote. Otras voces, otros ámbitos

Joel Knox abandona la ciudad donde vive y emprende un viaje hacia Ciudad Melodía en busca de su madre. Una infancia difícil, bajo el cuidado de su tía después de la muerte de su padre, hizo que su esperanza se encendiera al recibir las cartas de su padre (a quién no conoce) invitándolo a vivir con él. Pero cuando llegó, se encontró con… el desierto.

Pues bien, un viajero debe llegar a Ciudad Melodía por los medios que encuentre, porque no hay ómnibus ni trenes que vayan en esa dirección…

Una zona rural sureña, poco poblada, con aires de monotonía, es el ambiente general de la novela, enfocada en pequeños detalles, en pinceladas minimalistas de presentación y caracterización de los personajes, en pos de un retrato de ciertas costumbres de época, y que son el marco donde el personaje de Joel ira desarrollando su aprendizaje.

Joel pasará rápidamente de la esperanza a la desilusión en relación a la búsqueda de su padre, motor inicial de la historia. Pero el contacto con otros personajes ira reactivando su entusiasmo, haciéndolo crecer mientras la novela se desarrolla, hasta tomar decisiones fundamentales para su porvenir. La búsqueda del lugar propio, del hogar, de los amigos y los primeros sentimientos amorosos será el núcleo posterior de la novela. Lo vemos atravesar temores, sorpresas, miedos, para luego ir haciéndose carne de una idea fundamental en torno a su estadía en aquella pequeña ciudad.

A nivel estético, el relato de Capote es lento. Las descripciones ocupan largos párrafos, muchas veces detenidas en el tiempo. La actividad de Joel y el grupo cercano es mínima, tediosa, poco atractiva para quien busca algo más que un relato de iniciación y de época.

Otras voces, otros ámbitos está muy lejos de dos novelas clásicas que suceden en el Estados Unidos rural, Las aventuras de Tom Sawyer y las de Huckleberry Finn de Mark Twain, (que funcionaba como una invitación a pensar la adolescencia en relación a la aventura, al descubrimiento, al asombro), Capote nos presenta un sur monótono y apagado. Su pluma se orienta hacia la introducción de personajes propios del mestizaje cultural.

La elección del sur de Estados Unidos (esclavista durante la guerra de secesión) no es casual. Destacan dos negros afroamericanos: Jesús Fiebre y su particular manera de orar (mezclando lo cristiano con lo africano)y Pequeño rayo de sol, que introduce un elemento aborigen en la obra (el Hotel nube y una oscura leyenda que lo rodea: El estanque del ahogado), la presencia de Pequeño rayo resulta más que saludables en la novela, ya que sus apariciones se alejan del desierto monótono del pueblo e introducen elementos propios del misterio y el fantástico. Igualmente, la introducción de este ambiente negro y africano queda relegado a determinadas escenas, aisladas y sin conexión entre sí. Un desarrollo profundo y conmovedor del tema está en el gran clásico americano sobre el tema: La cabaña del Tío Tom, de Harriet Beecher Stowe, ambientando en plena época esclavista, que sigue los pasos de un joven vendido como esclavo en lucha por su libertad.

Capote introduce una idiosincrasia particular en la obra, la de la aristocracia venida a menos, representada en Miss Amy, la mujer de la casa, que pasa su tiempo con Randolph, y quién se ocupa de Joel al llegar, y su relación con Zoo, la chica negra, hija de Jesús Fiebre, que trabaja en la casa. El rol de la mujer se pone en relieve a través del binomio Idabel – Florabel, dos hermanas que viven cerca de Joel, que actúan como opuestos: Idabel como rebelde (de la cual se empieza a enamorar Joel), y Florabel, más acorde a los cánones femeninos de época.

Por último, la bohemia de Randolph (pintor, viajante, homosexual), encerrado en ese pequeño pueblo, detrás de una trágica historia que, de una manera particular, alcanza al propio Joel Knox. Las memorias de Randolph agregan un elemento onírico en la novela de tinte realista, y junto con lo fantástico, ayudan a generar un clima de misterio.

En Otras voces, otros ámbitos valen los pequeños detalles, lo dicho y lo no dicho o evitado (empezando por la presencia de su padre: Mr. Samson), como lo muestra la respuesta de Zoo, la criada de la casa, cuando Joel le pregunta por esto:

“-Nosotros somos amigos, eso está bien –respondió [Zoo], hablando sobre el hombro-. Pero no preguntes nunca nada acerca de Mr. Samson. Miss Amy es quién lo cuida. Pregúntale a ella. Pregúntale a Mr. Randolph. Yo no tengo nada que ver con él. Ni siquiera le preparo la comida. Yo y papabuelo tenemos nuestros propios problemas”.

Los personajes se van desarrollando de manera paralela, con anécdotas o pequeños hechos que van poniendo sobre la mesa sus personalidades. No hay grandes sorpresas en la novela, sino más bien zonas oscuras que se van alumbrando con la excelente prosa del autor actuando como un foco.

Otras voces, otros ámbitos es la primera novela de Truman Capote, publicada cuando tenía 23 años. En ella se introducen elementos que serán centrales del conjunto de su obra, donde  destacan Música para camaleones y A sangre fría.

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